Lena es la pelirroja del dúo T.A.T.u., que acabamos de analizar.
Su carrera en solitario consta de dos discos, el primero de ellos "This is who i am" (2014) tuvo una versión dos años más tarde lanzada para el mercado hispanohablante, cantado por ella íntegramente en español.
Lo que podemos decir de Lena en solitario es que ha quedado constatado que su feeling se aleja del estilo T.a.t.u. y lo mejor de ella se encuentra en temas lentos.
Su último trabajo es "MOHO" (2019), en su idioma natal, esta vez saliéndose de su guion exitosamente, con el potente tema en selección, muy en onda electropop. Maravilloso.
Es la tercera pata del principal sonido "madchester" junto a Stone Roses y Happy Mondays (hay post de ambos).
Su música es reconocida por el famoso órgano Farfisa de Clint Boon. Con su estilo recuerda a veces al maravilloso tecladista de The Stranglers, Dave Greenfield (hay también post).
En 2014, después de 20 años de sequía, lanzaron su epitafio, bastante bueno, pero que no pudo tener continuidad tras la muerte del baterista histórico de la formación y la banda decidió disolverse.
A destacar:
> Grip - Further away (1991).
> Smoking her clothes - Here comes the floor (1992).
Alejandro Díez Garín es su artífice, viniendo de Los Flechazos (ver post) en una andadura más personal.
Alex compone la mayoría de las canciones, además de ser cantante y guitarra de esta formación leonesa indie de mucho tinte mod, muy parecida a su banda anterior.
Sus vocales de vez en cuando son algo "amariconadas", lo mismo que en su momento se dijo de Modestia Aparte, con su vocalista Fernando López. A ver, que ya sé como está el patio, no hace falta espumajear por la boca. Solo digo que este cantante, al igual que el de Modestia, tienen una vocecilla maricona. Y no pasa nada, no es una crítica. Creo que hoy llamar maricona a alguien no es un insulto. Eso ya pasó a la historia, ya está bien de memeces. Desde mi punto de vista, en ocasiones, el aura maricona en un cantante mola mucho, de hecho, hay precedentes insignes como los Bee Gees, Rob Halford o Daniel Pouter, por ejemplo.
Alejandro, en algunas ocasiones, como las que aquí reseñamos, supo construir magia de nuevo, al igual que hizo con Los Flechazos.
Cooper lanzó tres discos de estudio. En 2019 anunció su disolución.
"En principio aquí solo estudiamos bandas ya extintas o en periodo terminal. Este, esperemos, no sea el caso, pero no he podido resistirme a sumergirme ya en esta fenomenal formación".
Eso es lo que escribí en 2022, cuando publiqué la primera versión de este post. Lamentablemente el grupo se disolvió el 26 de septiembre de 2023, coincidiendo con el lanzamiento del que sería su último disco: "Presente". En su comunicado de despedida, expresaron que el futuro distópico sobre el que cantaban ya se ha convertido en nuestro presente. El terror ya está aquí, con lo que su proyecto no tiene sentido. Como excusa es inteligente, pero es obvio que ninguna banda se da por finiquitada por razones como esta. Probablemente, siendo un grupo underground, ya no les compensara por razones económicas y familiares.
Como homenaje, y viendo que existe un temazo en "Presente", ahí tenéis su último track, tomadlo como bola extra: "Kurdistán".
Su estilo cabalga entre el punk rock melódico y el power pop directo y sencillo. En su corta carrera (5 discos, 2 EP y un single) ya han sido capaces de construir un buen puñado de grandes temas, todos ellos rondando los dos minutos de excelencia y muchos de ellos hiperpegadizos. Ojo, pues el grupo supura "efecto chicle" (cuando no puedes quitarte de la cabeza una canción).
Su primer disco (2014), editado por Discos Humeantes, de nombre homónimo y con genial portada ya incluye muchos temas atractivos.
En 2015 cambian de discográfica y lanzan un EP por Tigre Discs, que no es de lo mejor que han hecho. Parece que no estuvieron muy conformes con su producción, así que de nuevo cambian de discográfica y en 2017 aparece su segundo disco bajo el sello BCore Discs. Su título: "Su nombre real es otro". Otra vez, a tope de chispa.
Para su tercer disco, "Precipicio", también en 2017, siguen con su buen planteamiento y buen hacer.
En 2020 vuelven a cambiar de discográfica y Humo Internacional edita su último largo, "Sangre".
En sus cuatro discos hasta el momento no han bajado el nivel ni han dado signos del más mínimo desgaste compositivo.
En 2021, Pablo Vergel, otro enamorado de la banda, pero que en realidad es el propietario de Reediciones Anómalas -editorial de libros de misterio- les propuso lanzar un pack (fanzine + EP), denominado "Mano Cortada" que compila cuatro canciones que hablan de sucesos extraños reales. Y no en vano, la selección está hecha con criterio, pues es de lo mejorcito de su producción.
A destacar:
> Maria Orsic - Sangre (2014).
> Sonríes alegre - Parálisis del sueño - Salir de aquí (2017).
En los inicios del blog publicamos el primer artículo de este fantástico grupo londinense, cuyo origen está en las postrimerías de los ´80.
Era la época en que aún estudiábamos algunas formaciones en activo. Esta en concreto es una de nuestras favoritas. En aquel momento parecía que ya estaba todo dicho, pero el tiempo ha demostrado que no es así.
Han transcurrido ocho años y TBNW sigue muy vivo. Continúa siendo una de las mejores propuestas del orbe. En este segundo post (solo habilitado para grupos con más de seis temas supremos) traemos las joyitas de sus últimos discos.
Guitarra de la mítica banda americana Kiss en su época gloriosa de los ´70.
De nombre real Paul Daniel Frehley, siempre fue un personaje muy querido por los amantes de la legendaria formación. Quizá el más mediático en su momento (1974 - 1981).
En los últimos tiempos con la banda estuvo muy desenfrenado, protagonizando persecuciones policiales a bordo de su Delorean. Historietas alucinantes dignas de cómic Crumb.
Para 1980, en sus postrimerías con Kiss, se hizo construir en su mansión un estudio de grabación digno de la NASA. Allí se recluía con un arsenal de ginebra y grabó multitud de pistas para el proyecto The Elder (1981), la mayoría de las cuales fueron desechadas por Simmons y Stanley. Esto le provocó un cabreo cenital, que unido a eso de dormir en cunetas (estrellaba su coche como si fuera gratis) propició que él mismo se despidiera de Kiss. Ojo. No fue despedido, lo hizo él solito.
En realidad quería dedicar más tiempo a su pequeña hija Monique, aunque la ginebra siempre estuvo ahí, no iba a abandonarla así de repente porque a Simmons le hubiera dado la pataleta, por supuesto que no. Además el grupo no le permitía degustar el agua de fuego con toda la dedicación que Ace deseaba.
Pero dejemos estos asuntillos y hablemos de su carrera en solitario, carrera que en realidad comienza en 1978, cuando todos los miembros de Kiss editan a la vez el mismo día su disco personal (única banda que ha tenido esta ocurrencia). El plástico de Ace fue muy aclamado y el más popular de los cuatro, con certificado platino -más de un millón de copias vendidas-. No en vano Frehley se volcó a conciencia, tocando todos los instrumentos menos la batería, que estuvo a cargo de Anton Fig.
Seleccionamos de este disco dos tracks muy buenos.
En 1987 por fin lanza su proyecto Frehley´s Comet, con secuela al año siguiente. Pero ambos pasaron sin pena ni gloria.
Para 1989 ya había abandonado dicho proyecto y construye un LP totalmente Frehley llamado Trouble Walkin´, preludio del AOR. Lo mejor en muchos años de Ace, pero editado por Megaforce Worldwide, una pequeña división de Atlantic que lo privó de la difusión que merecía.
Es este un disco muy divertido, que explora a gusto esa vena cool desenfadada que tiene nuestro héroe. Pues precisamente lo que hace de Frehley un personaje tan querido es el humor que destila cada una de sus composiciones, y su manera de cantar, siempre con un toque vacilón relleno de sarcasmo, casi siempre humorístico, un estilo único y muy personal, que tiene sus mejores imitadores -a nivel solo guitarra- en la saga Kulick (ver post) pero también en su reemplazo (Tommy Thayer), que le ha robado su indumentaria y maquillaje de spaceman, sin ser capaz, eso sí, de imitar el fino humor de Ace Frehley. Solo hay que ver el clip de la promo de su "Anomaly" para darse cuenta. Ese sonido de marsupial en celo que emite montado en una chopper lo dice todo (pondremos este vídeo al final de las selecciones).
Por cierto, hubieron de transcurrir nada menos que veinte años para que viera la luz su siguiente disco: Ese Anomaly (2009) al que acabamos de hacer referencia y que es seguramente su mejor trabajo en solitario. Pero de nuevo editado por una pequeña compañía (Bronx Born Records) que no hizo demasiado por llevar esta gran obra a todos los lugares que sin duda merece.
¿Pero a qué se dedicó Ace en todo ese tiempo? Bueno, suponemos que a su hija, a cold gins y a toda la vida contemplativa que podía ofrecerle el colchón millonario que acumuló con Kiss.
Pero, sorpresa, en 1997 fue reclutado de nuevo por Simmons y Stanley, junto a su compi de correrías nocturnas, Peter Criss, para una espectacular reunión del Kiss original. Todo aquello acabó con la edición de Psycho Circus (1998) y una gira mundial multimillonaria. En este disco se salva un único tema, "Into the void", que fue curiosamente el único compuesto, tocado y cantado por Frehley. Lo vamos a incluir en selección por su relevancia y porque es 100% Frehley.
Después, Ace decidió dejar Kiss y seguir con lo suyo.
Curiosidad: Cuatro de sus seis discos de estudio acaban con un tema instrumental que ha ido evolucionando a través del tiempo:
- Fractured mirror (1978).
- Fractured too (1987).
- Fractured III (1989).
- Fractured quantum (2009).
En 2014 pone en el mercado un nuevo trabajo llamado "Space invader". El arte del disco es muy retro, con una nave espacial de las dibujadas en la época dorada de la sci-fi (Astounding Stories), apareciendo él mismo con uno de los primigenios trajes spaceman que lució en Kiss. En su interior se encuentra una joya llamada Past the milky way.
En 2016 y 2020 lanzó los Volúmenes "Origins", dos discos en los que versionea canciones de los grupos que más le gustan.
Entremedias sacó a la luz "Spaceman" (2018).
Su último trabajo fue "10.000 volts" (2024), antes de morir un año después a causa de una hemorragia cerebral producida por una caída en las escaleras del estudio de grabación de su casa.
RIP Ace.
A destacar:
> I´m in need of love - Rip it out - Wiped out (1978).
> Love me right (1987).
> 2 young 2 die - Five card stud - Lost in Limbo - Fractured III (1989).
> Fox on the run - Outer space - Too many faces (2009).
Cantante británico pop, que tuvo su momento estelar entre 1997 y 1998.
Es cierto que a nuestro héroe le queda recorrido, y parece que está poco a poco levantando cabeza, pues después de su inicial éxito como solista (tras abandonar Take That), han transcurrido casi tres lustros de producciones grises, alternando mucho cover con discos de refrito o compilatorios.
Centrémonos solo en sus diamantes, que los hay. Sin ir más lejos, digo y mantengo que uno de los mejores temas de Williams es Let me entertain you, alojado en su primer solitario, antes de su estrellato, aunque hay que decir que con los años esta gran canción ha logrado ser reivindicada y puesta en pedestal, como era de justicia. Videoclip con estética Kiss con la que el propio Simmons quedó boquiabierto.
Desde 2014 parece que ha recuperado el buen hacer. Ojalá siga por esta senda.
A destacar:
> Old before i die (1997)
> No regrets - Strong (1998)
> Something beautiful - Love somebody (2002)
> A place to crash (2005)
> National treasure - Greenlight (2014)
> David´s song (2016)
Si alguien conoce un poco de literatura sci-fi, Holly Johnson (nacido William Johnson) sería como el Robert Heinlein de la música moderna. Avezado, inteligente y dictatorial. Bajista, pintor, escritor, pero sobre todo destaca como un vocalista que siempre sorprende por su espectacular modulación. Escucharle es oir sentar cátedra en todo momento.
Maestría y elegancia sumadas al poderío que ofrece una personalidad arrolladora. Todo ello le convierte, desde mi punto de vista, en un cantante de fábula, por encima de la mayoría.
Fue frontman de la banda Frankie goes to Hollywood. Os animo a que visitéis el artículo sobre esta formación, con la que construyó alguno de sus mejores temas. En concreto, For heaven´s sake (videoclip incluido) supone un hito de autoridad. Ahí podemos disfrutar del ínclito en su cénit.
Después de los dos discos que hizo con Frankie, y de los anteriores como bajista en Big in Japan, nos lega unicamente hasta la fecha cuatro trabajos en solitario. Todos ellos sobresalientes, aunque no han tenido, ni de lejos, la repercusión que deberían, que es la misma que alcanzó con Frankie pues todas sus producciones alcanzan similar nivel. Más bien, son muy desconocidos. Pero de cualquiera se puede extraer algo muy bueno. Un ejemplo: en su Soulstream (1999), album que no llegó al gran público, se atrevió con una versión memorable del éxito de The Animals The house of the rising sun. Aunque también con fascinantes melodías propias como la misma Soulstream.
En definitiva, Holly Johnson es un alma que ha sabido y sabe hacer música pop y dance con los parámetros adecuados para imprimir su arte en una página importante de la historia musicovocal.
A destacar:
> Love train (1989)
> Love will come (1989)
> Follow your heart (2014)
> Across the universe (1991)
> The people want to dance (1991)
> Do it for love (1991)
> The great love story (1991)
> Lady luck (1999)
> All U need is love (1999)
Artista de talento, pero mediatizada a día de hoy por innumerables factores que juegan en su contra. O no. Según el ojo del observador.
Una cantante acostumbrada a dar lo contante y cantante por elegante y por bueno, cuando no siempre es así.
Rival directa de Katy Perry, pero en versión ultrapija.
Sus clips son un derroche de medios, al igual que los de Perry. La diferencia es que estos son de altos vuelos; en ellos, o aparecen caballos, descapotables retro solo accesibles a millonarios, princesas (ella y ella, claro), modelitos, chicos y chicas perfectos, palacetes, y así podríamos seguir un buen rato.
A la gente un pelín tontaina y felizonte siempre le ha fascinado la exaltación del lujo por el lujo y la belleza de pasteles rosas, cutis de ensueño y parafernalia de este jaez.
De ahí el increíble éxito de Swift, una Princesa Disney para adultos. Innegable es que la chica está de muy buen ver, y esto también suma.
Un poco para vomitar. Porque soy de los que piensan que no es bonito ni ético hacer tal flagrante apología del lujo cuando es claro que tú eres de los poquísimos que se lo pueden permitir. Es feo, penoso, y es casi insultante, y no voy a seguir con la ristra de adjetivos.
Aún con todo lo dicho, el talento en Swift está ahí, muchas veces eclipsado por tantos fuegos de artificio.
Traigo un único tema a este podio, pero lo merece (sin abundar en ello). Además, el clip es un minifilm dirigido por el especialista coreano Joseph Kahn (que ya ha trabajado con casi todas las divas modernas, además de U2, Rob Zombie, Muse y muchos otros) en el que queda claro que el presupuesto no es problema. Con guiños a clásicos del séptimo arte, como pueden ser Memorias de Africa, El Paciente Inglés y Mogambo.