Exploramos aquí la vertiente pop festiva de Pablo Abraira. Mucho más desconocida.
Hay que resaltar con sobresaliente la orquesta y los coros que le acompañan, impecables, también en las selecciones de la primera parte.
"Si tú quisieras, Claudia" me parece un tema magistral, no solo en composición y coros maravillosos, sino también en su impecable producción, muy por delante de lo que se hacía en 1979. A mi entender, es de lo mejor del panorama en años.
Compositor y vocalista de melodías inolvidables, sobre todo en sus primeros discos.
Con un estilo paralelo al de Camilo Sesto rivalizó con él en éxitos en los últimos años de la década de los años ´70. Tanto fue así, que el famoso "Jesucristo Superstar" (1975) fue replicado por Abraira diez años después, incluso con aportaciones de Camilo, pues ambos artistas tuvieron siempre buena sintonía y aprecio mutuo.
Los álbumes de Abraira deslumbraron en la parte final de los ´70, pero parece que después el gran público se olvidó muy injustamente de él, sin embargo siguió ofreciendo muy buenas canciones hasta el año 2000, último en el que nos deleitó con sus magníficas composiciones. Sigue hasta hoy en activo pero sin presentar nada original desde entonces.
Aquí quiero hacer una reflexión. ¿Por qué el olvido de este gran artista, cuando estaba libando las mismas mieles que Camilo Sesto? Bien, según yo lo veo, Abraira se despistó y se puso en la tumbona en los ´80 y ´90 a degustar de sus mieles con fruición en demasía. Y le pasó factura. Lástima.
Pablo Abraira fue tan bueno que no solo tiene cuatro canciones para estar en este podio. Por eso he decidido hacer dos artículos. En éste exploramos sus mejores canciones melódicas. Son todas tristes y melancólicas, pero es lo que imperaba en ese periodo temporal. Camilo Sesto, Juan Pardo, Julio Iglesias y tantos otros adolecían del mismo virus en esta época, que transcurre entre 1977 y 1981.
En el siguiente artículo exploraremos su faceta más alegre y moderna.
A destacar:
> 1977: María mi amor - O tú o nada.
> 1978: Eva sin nombre - Amor marinero - Ladrón de amor.
> 1979: Solo hay dos maneras - Seda - Al borde del abismo.
> 1981: Mil gracias por nacer.
> 1983: En esta ocasión - Cuarto creciente.
> 1986: Vuelve - Poema - Gracias.
> 2000: Pasito a pasito - En algún lugar del mundo.
De nombre real Donald Brian Roaser fue miembro cofundador de la estratosférica banda Blue Öyster Cult (hay post) junto a Eric Bloom. Enorme guitarrista, virtuoso y fantástico, a las vocales también en este trabajo.
En 1982 vio la luz su único disco en solitario, "Flat Out", magnífico por momentos.
Una lástima que no haya más, pues lo que hizo aquí es un ejercicio hard rock de altos vuelos, con incursión muy genuina en estilos alejados de su banda madre.
Grupo de féminas, al que invitaron a entrar en él a Linda Perry, que se convirtió ipso facto en la líder como guitarra rítmica y voz principal.
Se pueden decir muchas cosas de Linda Perry, alguna buena, como lo fue más adelante en su carrera en cuanto a productora de hits; y malas, como dejar absolutamente en la estacada a su formación madre de éxito, a la que ella había sido simplemente invitada, no lo olvidemos. A mí nunca me cayó bien por esa falta de fidelidad.
Siempre me dio miedo esa boca tan grande y esa desbordante (y por momentos impostada o sobreactuada) energía queer. 4 Non Blondes fue fundamentalmente una banda de lesbianas convertida casi en aullidos por parte de Perry, como ocurre en varios temas, incluido el mareante "What's up" que, aunque es de lejos el tema que les hizo famosas, yo particularmente no lo soporto. Y ojo, no tengo nada en contra de las lesbianas, al contrario. Es simplemente que los cantantes tan energéticos y chillones no son santo de mi devoción. Por eso mismo aún no existe estudio en Sumudaba de Gun's & Roses (Axl Rose es muy paralelo a Linda Perry. Por cierto, es llamativo que Perry gaste similares sombreros como los de Slash, en un ejercicio por parte de Linda de alinearse con ese aire supuestamente cool masculino del guitarrista de Hampstead. A mi modo de ver, muy lamentable).
También maldije el día en que Iron Maiden sustituyó a Paul di'Anno por Bruce Dickinson.
Sobre su logo:
Un signo que nace del cuerpo “chica” (el círculo, que remite más fácilmente a lo femenino) pero atravesado por un trazo rígido y ascendente que se liga visualmente a lo “masculino”, casi fálico. En ese sentido funciona como un “nuevo género” en clave rock: una identidad que dice “vengo de lo femenino, pero llevo la energía, la agresividad y la autoridad que tradicionalmente se adjudican a lo masculino”, sin renunciar a ninguna de las dos cosas.
El "símbolo" de Prince también fusiona símbolos de género para disolver el binario. Es lo mismo, pero al revés.
No obstante, hay que reconocer que "Superfly" debe estar aquí.